
No sé por qué pero tengo la extraña sensación de que además de mi, habrá miles y miles de personas que escriban en su blog, o por lo menos piensen lo mismo que estoy por expresar en este su espacio. Y por qué, bueno pues pasemos al mero mole y se darán cuenta que no soy el único.
Oh si! Al igual que muchos de uds. he crecido y me ha tocado vivir la generación de la fiebre amarilla. Al igual que muchos podía considerarme creyente de la religión Simpson (tal como los mercadólogos de fox nos quieren vender la idea). Sin embargo, reitero que "podía considerarme", y esto es porque esos momentos que me hicieron reir a más no poder han quedado en el pasado por dos sencillas pero poderosas razones (una de ellas exclusiva del mundo hispano).
El día de ayer me decidí a ver la tan esperada cinta de los Simpson, esperando ver justo lo que ví; debido a mis experiencias previas con las temporadas recientes, aundado a que una cinta basada en una serie televisiva generalmente son malas (eso sin contar el doblaje que explicaré posteriormente).
La cinta comienza con una caricatura de Itchy y Scratchy, y desde el principio me doy cuenta que estoy rodeado de verdaderos fanáticos (hasta ayer yo me pensaba uno), ya que todo mundo se reía de cosas que no son precisamente lo que le dio grandeza a estos personajes. Es como si hablaramos con Eugenio Derbez (mera suposición) y nos contara sobre la muerte de su gato. Seguramente muchos reirian del acontecimiento por compromiso a quedar bien con el comediante, aunque al tipo se le desgarre el alma por su querida mascota. En pocas palabras, los fanáticos no piensan... y pues tienen que reirse porque así tiene que ser no?
Después de esto Homero aparece en la sala de cine haciendo un incisivo comentario: "...¿por qué la gente paga por algo que puede ver gratis en televisión?". Esto parecía que de alguna forma ese descaro de la serie en sus inicios podría estar de regreso, pero... los minutos pasan y me encuentro con que estoy viendo la mayor colección de clichés de todas las series en casi dos horas. Lo peor? Pues los cliches más comerciales y más cercanos a un American Pie que a una (en algun momento) excelente serie. La película, para mi gusto, se queda muy por debajo de los mejores capítulos de las temporadas intermedias.
Creo que los Simpsons han caído en una especie de "efecto Moderatto". Con esto me refiero a que durante un buen rato se burlaron y nos hicieron reir del "sistema" (me gusta esa palabra, me hace sentir como Mel Gibson en el Complot, jejeje). El problema actual, es que al parecer el público actual de esta serie es el mismo del que alguna vez se burlaban, y por lo tanto han tenido que medir y bajarle a esa parte de la serie que me hacia seguirla como fanático; dejando espacio para que series como Padre de Familia comiencen a seducir a esa parte del público que ahora se siente abandonado.